Joel joan pareja

En este sentido, la estabilidad que me ha estado dando me ha ido muy bien estos años que he tenido niñas pequeñas. Así las he podido disfrutar mucho, porque las podía ir a recoger a la escuela y pasar la tarde con ellas. Por eso estoy muy contenta de hacer una serie como La Riera en una época como esta en la que me ha pillado. De lunes a viernes. A excepción de alguna tarde y algunos exteriores de noche Aunque, en invierno, a partir de las seis ya se puede rodar. La verdad es que me ha permitido una organización bastante sencilla de mi vida. Yo no veo que 'La Riera' dure 15 años.

Porque se tienen que hacer otras cosas; apostar por nuevas series No podemos cansar a la gente de esa manera. Yo no me quiero hacer la pesada.

Anna Sahun: «'La Riera' me ha permitido una organización sencilla de m

En La Riera, hay muchos que son bastante fijos: Que no se enquiste, porque son ganas de hacer un récord. A nivel de guion es un trabajo muy duro. Y también gusta que haya gente con un nivel adquisitivo alto, que habla de grandes negocios Cuando la gente me dice que no se la pierde, me lo dice de verdad.

Pero a mí me gusta. Le he encontrado mucho rollo al personaje. En cinco años la he llegado a apreciar mucho. Es muy pasional.

El misterio de la comedia

Y es que es un personaje que se obsesiona, ya sea por los negocios o por el amor. Cuando a Lídia se le mete algo entre ceja y ceja, no hay nada que se le ponga por delante. Y si lo hay, se lo ventila enseguida.

Lídia se va creando a medida que se va interpretando. Cuando me ofrecieron el papel, ya me avisaron: Y siempre intentas Yo no lo cargo ni lo llevo al mercado, ni cuando estoy con mis nenas, ni mucho menos. El otro día, una señora me dijo en el mercado: No se tiran encima de ti, como cuando empezaban los culebrones en TVE El personaje de Laia Font, la bióloga, me marcó mucho profesional y personalmente.

Era muy entrañable, siempre metía la pata. No ibas tan de culo como en las de mediodía. Si se tiene que buscar horas para hacer una lectura y hablar con el actor, las saca de donde sea. En todo lo que hace se deja media vida. No es lo mismo una serie como aquella que otras, como 'Ventdelplà', que en el fondo era un culebrón de noche, por los ritmos y las tramas. Joan Carreras me decía: Y yo contestaba: Era un guiño, pero era largo y se recortó. No, no quiero mezclar cosas.

Lo tenía muy claro y no me supo mal. Compartimos familia y somos pareja, pero, en la medida en que se pueda, me gusta separar el trabajo de mi vida. O sea, que no estoy frente a santa Sahun Pero este ejercicio que ha hecho de autoparodiarse tan exageradamente me ha hecho empatizar con el personaje. Sin tener mucha idea de lo que tenía que hacer, Raquel fue a la puerta de la cocina a buscar algo con lo que forzar la cerradura, pero entonces se dio cuenta que aquella otra puerta también estaba cerrada.

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Volvió corriendo a la otra puerta. Y eso hizo, fue a buscar ayuda, pero la otra puerta también estaba cerrada. En aquella casa había 18 personas, todas jóvenes, todas bellas, todas llenas de entusiasmo y todas vivían puerta con puerta y todas estaban ahora mismo encerradas. No entendían nada, asustadas, sin aire, hablando a las puertas como si fueran maderas antropomorfas que hubiesen cobrado vida.

En ese momento, se oyó una puerta abrirse en aquel enorme piso y cerrarse a continuación de un portazo. Todos se acercaron a su propia puerta intentando escuchar qué estaba pasando.

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Y volvió a oírse cómo se abría una puerta, y luego otra, y luego otra, y luego otra, y cada vez se oían gritos de alegría y emoción. Inés tenía razón, en aquella casa vivían 18 imbéciles, pero eran jóvenes y guapos, qué demonios importaba.

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